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domingo, 18 de noviembre de 2018

Nace la II República en España


Los resultados de las elecciones municipales del domingo 12 de abril de 1931 hicieron saltar por los aires los cimientos de la política española. La victoria republicana empujó  al rey al exilio dando lugar a la proclamación de la II República.

El lunes 13 de abril de 1931 se conocen los resultados provisionales de las municipales celebradas en la jornada anterior. Las candidaturas con tintes monárquicos han logrado la victoria en tan solo nueve capitales de provincia. Las republicanas, en  cuarenta y una. En Barcelona, la victoria de los republicanos superó el 80 por ciento. En Madrid, los concejales republicanos triplicaban a los monárquicos.

Madrid, el 14 de abril de 1931.
El Gobierno de entonces estaba compuesto en exclusiva por personalidades monárquicas de los ámbitos políticos, militares e industriales, pero divididos en dos corrientes. Una partidaria  de resistir enérgicamente apoyándose en el Ejército y la Guardia Civil y, otra, favorable a una resistencia moderada con el objetivo de recuperar la popularidad de la monarquía.

El debate originado en el  seno del Consejo de Ministros, celebrado el día 13 y presidido por el almirante Juan Bautista Aznar-Cabañas, se movió entre adoptar el camino de la fuerza o el de empezar a negociar de inmediato con los vencedores de las elecciones.

Se acordó la segunda opción, que contó con la opinión favorable de Alfonso XIII, que de ninguna manera quería pasar a la Historia como el origen de un enfrentamiento armado. Pero al monarca le faltaba fuerza moral ya que había equivocado por completo en la forma de presentarse ante el pueblo, practicando la tradicional campechanía borbónica y buscando la simpatía populista.

La política del monarca había derivado hacia la frivolidad. La preocupación del rey por el mantenimiento de su dinastía había obtenido el resultado contrario y en ese momento se hacía necesario ocuparse de su seguridad física. El final del zar Nicolás, ya narrado en estas páginas, era la gran preocupación de Alfonso XIII que exigió garantías para que él y su familia pudieran salir de España sin dificultades.

A primeras horas de la mañana del martes 14 de abril el general Sanjurjo, director de la Guardia Civil se dirige a la casa de Miguel Maura, donde se encuentran reunidos los miembros del comité revolucionario que no estaban exiliados en Francia, ni escondidos,  Niceto Alcalá-Zamora, Francisco Largo Caballero, Fernando de los Ríos, Santiago Casares Quiroga y Álvaro de Albornoz

Nada más entrar en la casa el general Sanjurjo se cuadra ante Maura y le dice, "A las órdenes de usted señor ministro". Por su parte el rey Alfonso XIII le pide al conde de Romanones, viejo conocido de Niceto Alcalá-Zamora, que se ponga en contacto con él para que, como presidente del comité revolucionario, le garantice su salida pacífica de España y la de su familia.

A la una y media de la tarde tiene lugar la entrevista en casa del doctor Gregorio Marañón, quien había sido médico del rey y que ahora apoyaba la causa republicana. El conde de Romanones le propone a Alcalá-Zamora crear una especie de gobierno de transición o incluso la abdicación del rey en favor del príncipe de Asturias. Pero Alcalá-Zamora exige que el rey salga del país "antes de que se ponga el sol". Y le advierte: "Si antes del anochecer no se ha proclamado la república, la violencia del pueblo puede provocar la catástrofe".

La familia real abandona España hacia el exilio la noche del mismo 14 de abril de 1931 desde el puerto de Cartagena, mientras que  en la calle, la República ya era festejada y la bandera roja presidía el edificio de Correos.




miércoles, 14 de noviembre de 2018

La leyenda de Anastasia Romanov


En este mismo blog, el pasado 23 de octubre, se abordaba el asesinato de toda la familia imperial rusa, los Romanov. Algunos lectores me han requerido para saber qué fue de la gran duquesa Anastasia Romanov, la hija pequeña del zar Nicolás II, que según la leyenda sobrevivió a la matanza realizada por los bolcheviques.

El hecho de que su cuerpo nunca pudiera ser identificado dio pie al nacimiento de multitud de rumores, que fueron creciendo con el paso del tiempo como una gran bola de nieve y que terminó derivando en una leyenda.

Anastasia Nikoláyevna Romanov.
Una leyenda alimentada por la aparición de diversas mujeres que han asegurado ser la sobreviviente Anastasia Nikoláyevna Romanov, nacida el 18 de junio de 1901, y que siempre la rigurosa  verificación de la identidad arrojó resultados negativos.

El caso más difundido a nivel mundial, fue el de Anna Anderson, que en el año 1922, desde Alemania, afirmó ser Anastasia y contó que uno de los guardias le ayudó a escapar de la casa Ipatiev en Ekaterimburgo, en los Urales, donde toda la familia había sido recluida. Sus pretensiones dieron lugar a una larga batalla en los tribunales alemanes ya que el juicio se inició en 1938 y finalizó en 1970.

La aparición de Anna Anderson provocó división de opiniones en el seno de la familia del zar. Pero la sentencia determinó que Anderson no había aportado las pruebas necesarias para demostrar su auténtica identidad, al tiempo que en el fallo se señalaba que el asesinato de Anastasia era un hecho probado.

Una incógnita que se despejó tras la muerte, en 1984, de Anna Anderson y comparar el ADN de la fallecida, encontrado en un pañuelo, con el ADN de los restos de otros miembros de la familia. Para rizar el rizo, también se comparó el ADN de Anderson son el de familias de desaparecidos entre los años 1918 y 1920 y se descubrió que la aspirante a gran duquesa era en realidad Franziska Schanzkowska.

Una mujer nacida en Polonia en 1896 y que desapareció en 1920 tras perder la memoria trabajando en una fábrica en Berlín. Se piensa que, al conocer la historia de Anastasia, asumió la vida de la hija menor del zar como propia.

Los adelantos científicos posteriores permitieron eliminar cualquier duda, sobre todo cuando, a partir de 2007 se encontraron los restos de dos hijos del zar, cuyo ADN mitocondrial coincidía con el de la zarina y las tres hijas encontradas en 1991.

Para asegurar que estos restos eran de la familia imperial rusa, los investigadores cotejaron el ADN mitocondrial de la zarina y sus hijos con los del Duque de Edimburgo, consorte de la Reina Isabel de Inglaterra, ya que es el nieto de la hermana de la zarina. Más tarde, en 1997, fueron encontrados los restos mortales de Anastasia.

Por lo que, muchos años después, la leyenda sobre el paradero de Anastasia tuvo su punto y final y las pretendientes a ingresar en la familia Romanov han perdido su oportunidad de oro.

Próximo capítulo: Nace la II República en España