El monasterio de San Juan Bautista de Corias, también conocido como el Escorial Asturiano, es un complejo monumental que se encuentra en la localidad asturiana de Corias, en el concejo de Cangas del Narcea. Está situado en la margen derecha del río Narcea. El monasterio, rehabilitado, funciona desde 2013 como Parador Nacional.
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El Escorial Asturiano. |
En la primera mitad del siglo XI fue cuando los condes Piñolo Jiménez y Aldonza Muñoz, debido a motivos religiosos y económicos, decidieron construir un monasterio al que no le faltó el tema legendario de visiones y hechos sobrenaturales. Cuenta la leyenda que los condes que retrasaban continuamente su construcción, aceleraron la misma cuando uno de sus criados llamado “Suero” escuchó como el Todopoderoso le decía que comentara a sus señores que aceleraran su construcción y para que estos le creyeran le dio una bofetada marcándole la mejilla.
Los devotos condes eligieron un solar en Corias levantando la primitiva iglesia conventual en 1022 e instalándose en ella la primera comunidad de monjes benedictinos en el año 1043. Después de un periodo de continua ascendencia económica, en la segunda mitad del siglo XV su auge disminuyó por una mala gestión económica de los abades.
En 1744 el fuego se cebó con prácticamente toda la estructura del monasterio salvándose, milagrosamente, la iglesia. Es a partir de este momento cuando el edificio adquiere el tamaño actual, gracias en parte a los planos de Ventura Rodríguez, quien permite la integración de la iglesia renancentista con la nueva planta neoclásica.
Por su aspecto sobrio y desornamentado lleva a hablar de un neoherrerianismo, de ahí que sea conocido como “El Escorial” asturiano. Su exterior es austero y lineal, sólo se muestran motivos plásticos y ventanas pero siempre en líneas horizontales de imposta. De planta rectangular, engloba en su interior dos patios, el claustro noble o procesional conocido como el patio de los alumnos y un patio de servicios.
El Monasterio de Corias dispone de 365 ventanas, exactamente el mismo número de días que tiene el año. Asimismo, las escaleras de todo el claustro tienen desgastada la parte derecha de los peldaños, ya que los monjes siempre debían desplazarse por la derecha.
Hoy en día, el monasterio funciona como un Parador Nacional, y los huéspedes pueden alojarse en lo que alguna vez fueron celdas monásticas, rodeados de historia y arquitectura impresionante. La mayor parte del monasterio está ocupado por las instalaciones del parador aunque todavía se mantiene una pequeña comunidad de monjes dominicos en la sección dedicada a dependencias monásticas, de hecho, a la Iglesia del monasterio sólo se accede con una visita guiada.