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sábado, 29 de marzo de 2025

El Escorial Asturiano

 

El monasterio de San Juan Bautista de Corias, también conocido como el Escorial Asturiano, es un complejo monumental que se encuentra en la localidad asturiana de Corias, en el concejo de Cangas del Narcea. Está situado en la margen derecha del río Narcea. El monasterio, rehabilitado, funciona desde 2013 como Parador Nacional.


El Escorial Asturiano.


En la primera mitad del siglo XI fue cuando los condes Piñolo Jiménez y Aldonza Muñoz, debido a motivos religiosos y económicos, decidieron construir un monasterio al que no le faltó el tema legendario de visiones y hechos sobrenaturales. Cuenta la leyenda que los condes que retrasaban continuamente su construcción, aceleraron la misma cuando uno de sus criados llamado “Suero” escuchó como el Todopoderoso le decía que comentara a sus señores que aceleraran su construcción y para que estos le creyeran le dio una bofetada marcándole la mejilla.

Los devotos condes eligieron un solar en Corias levantando la primitiva iglesia conventual en 1022 e instalándose en ella la primera comunidad de monjes benedictinos en el año 1043. Después de un periodo de continua ascendencia económica, en la segunda mitad del siglo XV su auge disminuyó por una mala gestión económica de los abades.

En 1744 el fuego se cebó con prácticamente toda la estructura del monasterio salvándose, milagrosamente, la iglesia. Es a partir de este momento cuando el edificio adquiere el tamaño actual, gracias en parte a los planos de Ventura Rodríguez, quien permite la integración de la iglesia renancentista con la nueva planta neoclásica.

Por su aspecto sobrio y desornamentado lleva a hablar de un neoherrerianismo, de ahí que sea conocido como “El Escorial” asturiano. Su exterior es austero y lineal, sólo se muestran motivos plásticos y ventanas pero siempre en líneas horizontales de imposta. De planta rectangular, engloba en su interior dos patios, el claustro noble o procesional conocido como el patio de los alumnos y un patio de servicios.

El Monasterio de Corias dispone de 365 ventanas, exactamente el mismo número de días que tiene el año. Asimismo, las escaleras de todo el claustro tienen desgastada la parte derecha de los peldaños, ya que los monjes siempre debían desplazarse por la derecha.

Hoy en día, el monasterio funciona como un Parador Nacional, y los huéspedes pueden alojarse en lo que alguna vez fueron celdas monásticas, rodeados de historia y arquitectura impresionante. La mayor parte del monasterio está ocupado por las instalaciones del parador aunque todavía se mantiene una pequeña comunidad de monjes dominicos en la sección dedicada a dependencias monásticas, de hecho, a la Iglesia del monasterio sólo se accede con una visita guiada.

sábado, 22 de marzo de 2025

La casa del Crimen

 

En la ciudad de Segovia ocurrió un crimen que conmocionó a la ciudad. Es la historia de misterio que envuelve la antigua morada de Alejandro Bahín, un acaudalado segoviano que fue asesinado junto a su sirvienta, Isabel García, en la primavera de 1892.


Casa.palacio de los Ayala Berganza.


La Casa Palacio de los Ayala Berganza, también conocida como ‘Casa del Crimen’, está situada en las calles Carreta y Escultor Marinas en el barrio de San Millán, dentro del recinto murado de la ciudad de Segovia, incluida en 1985 por la Unesco en la Lista de Patrimonio Mundial.

El inmueble está ligado al florecimiento y el auge de la industria de la lana durante el siglo XV en Segovia, que atrajo a numerosas familias, entre ellas la familia Ayala Berganza, dinastía ligada a la Catedral, de gran importancia y poder. Construyó su palacio a finales del siglo XV, siguiendo la tipología de casa gótica con elementos platerescos, que la adscriben a la etapa de transición entre el gótico y el renacimiento.

En 1687, con la muerte de Antonio de Ayala, la casa comenzó su declive y pasó por distintas manos, hasta que fue comprada por un comerciante francés, Alejandro Bahin, que vivía en la mansión junto a su esposa Luisa María Massón, además de su hijo Alejandro.

Con el paso de los años, Alejandro, convertido en concejal de la ciudad, heredaba el palacio y una noche de mayo de 1892, dos ladrones asaltaban la casa debido a los rumores que hablaban de que en su interior se guardaba una gran fortuna. Pero no encontraron nada, salvo a los moradores, el propio Alejandro y su criada, que fueron estrangulados, además de colgar a un gato en una viga.

Días después, los ladrones eran detenidos, juzgados y condenados a pena de muerte, cumpliéndose el veredicto final del tribunal un año después, siendo esta la última ejecución que tuvo lugar en la ciudad de Segovia.

Según se contó después, Alejandro fue asesinado en las escaleras, lo encontraron con la cara ensangrentada y cubierta con un pañuelo, y tenía restos de cal en las uñas debido al forcejeo. El cadáver de Isabel no apareció muy lejos.

Añadir que en 1902, Ignacio Zuloaga y su amigo el pintor Pablo Uranga se instalaron en la casa, que inspiró los cuadros que han contribuido a dar fama mundial al artista vasco. Según las creencias populares, en el sótano de la casa, Uranga habría sido testigo de un aquelarre para invocar al demonio. Probablemente el relato que Uranga hiciera de este acontecimiento inspiró a Zuloaga en 1907 para la creación de su cuadro “Las brujas de San Millán”.